El número de matrimonios se acerca al de divorcios, la natalidad cae a mínimos históricos, y las chinas retrasan compromisos en los que son cada vez más exigentes. Es una revolución que hace tambalear al gigante asiático.
El número de matrimonios se acerca al de divorcios, la natalidad cae a mínimos históricos, y las chinas retrasan compromisos en los que son cada vez más exigentes. Es una revolución que hace tambalear al gigante asiático.
