El papa Francisco reiteró este domingo que el Vaticano participa en una misión de paz para tratar de poner fin al conflicto entre Rusia y Ucrania. «Estoy dispuesto a hacer todo lo que haya que hacer. Hay una misión en curso, pero aún no se ha hecho pública. Cuando sea pública, la revelaré», dijo durante un vuelo de regreso a casa tras una visita de tres días a Hungría. El pontífice ofició una multitudinaria misa en la plaza Kossut Lajos de Budapest ante unas 50.000 personas, en la que pidió una Iglesia que «no excluya a nadie» ni «cierre las puertas» a la inmigración ni a quienes sufren por la guerra. «Creo que la paz se hace siempre abriendo canales. Nunca se consigue la paz cerrándose en banda», dijo posteriormente en el avión respecto a las negociaciones, de las que no quiso dar detalles. Según Reuters, Francisco añadió que había hablado de Ucrania con el primer ministro húngaro, Viktor Orban, y con el representante de la Iglesia ortodoxa rusa en Budapest. «En estos encuentros no sólo hablamos de Caperucita Roja. Todo el mundo está interesado en el camino hacia la paz», aseguró. Noticia Relacionada estandar Si Francisco denuncia en su visita a Hungría el «infantilismo bélico» de la guerra en Ucrania Darío Menor El papa aplaude a Orbán en su defensa de la familia tradicional, pero le recuerda que «no puede ser indiferente» frente a los migrantes La primera vez que se habló de una mediación vaticana tuvo lugar semanas después de la invasión. La propuesta de un grupo pontificio consistía en que Kiev ingresara en la UE a cambio de renunciar a la OTAN. El pasado marzo, el presidente de la Unión Mundial de Viejos Creyentes, Leonid Sebastianov, señaló que al papa le gustaría discutir con el presidente ruso, Vladímir Putin, su propio plan de solución al conflicto, sin más detalles. La del Vaticano sería la tercera mediación puesta ahora mismo en el tablero internacional para detener la guerra, tras la presentada por China, y que parece haberse fortalecido a raíz de la conversación reciente entre los presidentes Volodímir Zelenski y Xi Jinping, y la del mandatario brasileño, Lula da Silva, que apenas ha cosechado un mínimo entusiasmo occidental. De momento, ninguna ha logrado alterar el programa de destrucción de los dos ejércitos. De hecho, las declaraciones del pontífice se produjeron solo unas horas después de que Rusia denunciara un nuevo ataque aéreo dentro de sus dominios por parte de Ucrania. La región de Briansk, al suroeste del país y a apenas 100 kilómetros de la frontera, tuvo que lamentar el fallecimiento de cuatro civiles mientras que otros dos resultaron heridos en un ataque aéreo que Moscú atribuyó a las tropas de Zelenski. «Continúan los trabajos de retirada de los escombros de la casa destruida después del bombardeo de hoy por parte de las Fuerzas Armadas de Ucrania en el pueblo de Suzemka. Todos los servicios de emergencia están movilizados», explicó el gobernador regional, Alexander Bogomaz, en su cuenta en Telegram. «Terroristas y asesinos» Bogomaz, que en un primer momento había informado de dos muertos, tuvo que elevar el balance pocas horas después tras el hallazgo de dos cuerpos más entre los escombros. El gobernador de Briansk detalló asimismo que otros dos residentes de la localidad de Suzemka se encuentran hospitalizados a causa de las heridas sufridas durante el bombardeo. «Según datos preliminares, un edificio residencial ha quedado completamente destruido, dos casas más quedaron parcialmente destruidas», subrayó. Noticia Relacionada estandar Si Rusia reactiva los bombardeos masivos contra Ucrania y causa la muerte de 25 civiles Rafael M. Mañueco El ataque más letal desde enero se ceba en Umán, donde se han hallado los cuerpos de 20 adultos y 3 niños Desde el inicio de la invasión, Briansk, al igual que la también región fronteriza de Belgorod, son objeto de frecuentes ataques que el Kremlin atribuye a Ucrania. El sábado, la víspera de la incursión sobre Suzemka, Moscú había acusado a Kiev de bombardear un depósito de combustible en la península de Crimea, anexionada por Vladímir Putin en 2014. También atribuyeron a las tropas de Zelenski varios ataques en zonas ocupadas y aldeas rusas. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en su mensaje de este domingo volvió a condenar entretanto los bombardeos perpetrados el viernes por Moscú, en particular el ataque sobre un edificio de viviendas de la ciudad de Umán en el que murieron 23 personas, seis de ellos niños. «No solo los que dan las órdenes, sino todos vosotros sois terroristas y asesinos y todos debéis ser castigados», dijo en alusión a los soldados rusos. «Estamos cerca de nuestra victoria», apuntó Zelenski al incidir en que sus tropas se preparan para una contraofensiva que el jefe del grupo Wagner, Yevgueni Prigozhin, dijo este domingo que espera para mediados de mayo y consideró que será «una tragedia para Rusia».