Un informe crítico con la Policía de Londres pone en duda la capacidad de reforma de una fuerza de seguridad machista, compuesta mayoritariamente por hombres blancos, y en cuyo seno han sido detenidos en el último año dos violadores Navegación de entradas Odiamos Nueva York, la polémica del nuevo logo de la Gran Manzana Steven Seagal, el diplomático impertérrito al servicio de Putin