Desde su ‘retiro’ en Florida, el expresidente tarda horas en referirse a los disturbios en Brasilia, evita una condena expresa y alienta a las «manifestaciones pacíficas» como «parte de la democracia» Navegación de entradas Un tuit de Gamarra traslada a la bronca española el asalto brasileño Brasil está de vuelta, pero a un mundo que ya no es el mismo