Jugó gracias a una invitación de la organización y demostró que todavía conserva el toque y la potencia de golpes que la llevó a ganar cinco Wimbledon, pero no el físico necesario para aguantar tres sets ante una rival como Karolina Muchova Navegación de entradas El árbitro inteligente Debut impecable del ‘soldado’ Alcaraz en Nueva York