El escándalo de Brieva ha puesto el foco en la seguridad de las prisiones, donde los robots aéreos se han convertido en el principal peligro para introducir objetos prohibidos, sobre todo móviles Navegación de entradas El Ejecutivo se dice «optimista» sobre la oficialidad del catalán en Europa ‘Papelito’, la nueva droga que causa estragos entre los reclusos