Los ucranianos aguantan a duras penas el ataque de 15.000 rusos en una ciudad llena de ruinas, asolada por la basura y las ratas, donde una planta química se ha convertido en el símbolo de la resistencia Navegación de entradas Trump, condenado a pagar 364 millones por fraude fiscal O´Neill, la sonrisa del republicanismo noirlandés