Discreta, fiable y firme, la magistrada cordobesa lleva 22 años en el oficio tras aprobar a la primera. En su juzgado de Badajoz ha marcado impronta: «No le importa pisar callos» Navegación de entradas Los 5 correos que unen a David Sánchez con Moncloa El PSOE entra al choque ideológico con Díaz y se dice «orgulloso» de que el SMI pueda tributar