Hace solo ocho jornadas, los rojiblancos eran cuartos a diez puntos del Barça y buena parte de crítica y afición pedía la cabeza de Simeone, que se mostraba incapaz de dar con la tecla Navegación de entradas Burrito retiene el pichichi de Segunda por tercera jornada consecutiva Los grandes partidos desnudan al Madrid y cuestionan a Ancelotti