Sin rastro del presidente del Gobierno desde su balance fin de curso del 31 de julio, solo la huida de Puigdemont y la investidura de Illa han empujado a que Montero y Bolaños pongan fin a una semana de silencio Navegación de entradas La reaparición y fuga de Puigdemont facilita a Llarena reactivar la euroorden El penúltimo ‘show’ de un Puigdemont que se resiste a morir políticamente