El técnico vio desde el banquillo cómo los azulgranas se imponían al Sevilla en el Pizjuán, con goles de Lewandowski y Fermín, que se abrazó al entrenador tras marcar Navegación de entradas Alcaraz pasa por encima de Wolf en un cómodo debut en París El retorno del Panathinaikos deja al Madrid sin dinastía