El político norirlandés y su mujer, imputada por colaboración, han quedado en libertad bajo fianza tras negar los cargos de violación y abusos que se habrían cometido a lo largo de veinte años Navegación de entradas Atenas se cubre de naranja por el polvo del Sahara La estampida de varios caballos del ejército provoca el caos en el centro de Londres