No hace mucho Albert Ramos (60º) se cruzó un par de veces en el camino de Alejandro Davidovich (35º) frenando su progresión. Sucedió en la fase previa del Godó en 2019 y, sobre todo, en las semifinales de Estoril de 2021 , visto con perspectiva en una de las ocasiones en la que más cerca ha estado de poder ganar un título en el ATP Tour. Sin embargo, a día de hoy, Davidovich ha dejado atrás a Ramos por juego, ritmo y confianza. Es una evolución natural. Son los 35 años del barcelonés, por los 23 del malagueño, que sigue al alza. No cabe duda de que el juego del malagueño va a más en esta gira de tierra, dispuesto a un gran resultado, el que no pudo lograr en Barcelona tras cruzarse en cuartos con la ‘bestia’ Alcaraz. Ramos le duró una hora y 33 minutos a Davidovich. Fue una intensa pelea desde el fondo, más cruenta si cabe siempre que Ramos pudo soltar su ‘drive’, porque apenas se anotó ganadores de revés. Pero a la hora de la verdad el rinconero estuvo un punto claramente por encima y se notó cada manga con dos ‘breaks’, reponiéndose a uno sufrido. Albert Ramos, en acción. EFE Ramos-Viñolas llegaba muy de capa caída a Madrid, con siete derrotas seguidas en la competición, algo inusual en un tenista muy constante en su carrera y siempre con mejoresresultados sobre arcilla, pero se animó superando en tres sets en primera ronda a Ivashka, que padeció problemas de espalda desde el segundo. Apenas ha logrado nunca nada en la capital, no se sabe bien si por la altitud y la velocidad que toma la bola, y este viernes Davidovich volvió a frenarle. El tenista afincado en Fuengirola comenzó el duelo con mucho ritmo, aunque con un cupo algo excesivo de errores no forzados. Cuando logró el primer ‘break’ no lo consolidó, pero hubo nuevo quiebre y ya sí administró esa ventaja. Luego se produjo el temido bajón. Al pupilo de Jorge Aguirre, esta vez acompañado en el ‘box’ por todo el entorno del tenista (psicólogo, manager y novia) le descentró el ruido que llegaba desde la pista de atrás, la seis, en la que Grenier sorprendió a Korda y llegó soltar un «¡Que os calléis, c…» que resultó a la postre efectivo. Alejandro Davidovich (35º) vence a Albert Ramos (60º) por 6-3 y 6-4 ‘Aces’: 3/1 Dobles faltas: 1/0 Primeros servicios dentro: 72/67% Puntos ganados con primer saque: 62/59% Puntos ganados con segundo saque: 61/39% Puntos de ‘break’ convertidos: 4-7/2-3 ‘Winners’: 10/7 Errores no forzados: 6/6 Total de puntos ganados: 64/52 Pasó por su peor momento con 1-3 en este segundo parcial, pero se puso las pilas y se anotó cuatro juegos seguidos ante un Ramos con un tenis muy poco variado. Casi todos los ‘winners’ y errores llegaban por parte de Davidovich, que este 2023 ha crecido mucho con su saque y cuya regularidad le ha llevado a ser el 21º de la Carrera ATP (el ‘ranking’ anual), donde no sale penalizado por el tropiezo en primera ronda de Montecarlo y en la referencia a la que los jugadores suelen darle más crédito, porque reproduce mejor el momento de forma de cada cual. Ahora Davidovich espera este domingo en dieciseisavos de final de este Masters 1.000 al fenómeno danés Holger Rune, ya un ‘top ten’ con todo merecimiento tras pasar un periodo de su niñez en la capital costasoleña, donde se entrenaba en el Club de Tenis Málaga. El nórdico, asiduo a los Challengers de Marbella también y con sólo una derrota en esta gira de tierra, tras ser semifinalista en Montecarlo y campeón en Múnich, sufrió más de lo previsto este viernes ante Rune, al que derrotó en un disputado ‘tie break’ del tercer set.