Las fuerzas de seguridad se vieron obligadas a usar gases lacrimógenos, bombas aturdidoras y gas pimienta para retomar el control, después de cinco horas con los edificios de la Presidencia, el Congreso y el Tribuna Supremo ocupados Navegación de entradas Albares tilda de «lamentable» la reacción del PP al asalto en Brasil Una encuesta anima a los británicos amargados por el ‘Brexit’