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Los españoles se lanzan a comprar en el Black Friday por el miedo a la falta de productos en Navidad

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La campaña de rebajas del Black Friday, que tiene hoy viernes su jornada principal, servirá como termómetro para medir la recuperación económica y del consumo en España. La necesidad de anticipar las compras por la escasez de suministros invita a pensar que la campaña 2021 será positiva, pero a la vez las ofertas y los descuentos de este Black Friday van a ser menores que el pasado año, según avisan los expertos consultados. La disposición a comprar de los españoles de cara a esta campaña navideña aumenta hasta cinco puntos, según el Digital Consumer Survey de Nielsen. Además, la cifra de españoles que buscarán rebajas y promociones a la hora de adquirir regalos sube desde un 12% a un 17% este ejercicio. «El Black Friday ha llegado a España para quedarse y ahora que el consumidor español vuelve a estar más dispuesto a gastar durante las Navidades, las empresas tienen la oportunidad de entender sus hábitos de compra y consumo para adaptarse a las necesidades de los consumidores y así satisfacer su demanda», señala, al respecto Maira Barcellos, responsable de Nielsen para España y Portugal.

«El hecho de que llevemos oyendo hablar de una crisis de suministros y los comercios estén experimentando roturas de ‘stock’, unido a las ganas de celebrar una Navidad más normal que el año anterior, puede llevar a los consumidores a adelantar todavía más las compras», pronostica, por su parte, Pedro Rey, profesor de Economía, Finanzas y Contabilidad de Esade.

Otro informe de EY apunta a que el 65% de los consumidores españoles acudirá a la campaña de descuentos, un porcentaje que se ha elevado 21 puntos respecto a 2020. Transy Rodríguez, socia responsable del sector de Productos de Consumo y Distribución de EY, indica que están observando una vuelta a los niveles de actividad de 2019 en el subsector de moda. «Este factor, unido a la enorme bolsa de ahorro generada durante la pandemia y a que actualmente todavía no se puede viajar con total normalidad, nos hace prever un Black Friday en España más que optimista y una gran afluencia en los puntos de venta físicos», señala la experta de EY.

La socia de EY también remarca que la escasez de componentes en el mercado mundial va a derivar en falta de algunos productos del subsector de electrónica e informática. «La situación va a ser llamativa al haberse reducido el ‘stock’ de producto y, por ende, la necesidad de ser más agresivo en los descuentos. Por eso, es probable que se produzcan importantes retrasos en las entregas y que las mejores promociones no coincidan con los últimos lanzamientos en el mercado», añade. Respecto al sector de los juguetes, Rodríguez espera que «la crisis vivida en los costes del transporte, que ahora tiende a estabilizarse, aunque ya de nada vale para el acopio de Navidad, anticipe al máximo las compras». «Los productos más afectados por los problemas en la cadena de suministros son los de electrónica en general y productos de importación desde China o desde otros países fuera de la Unión Europea», confirma, por su parte, Marc Brichs, responsable de Wayflyer para España.

«La inflación acumulada y el incremento en los costes de transporte, energía y materias primas que el sector viene sufriendo, sobre todo el último trimestre, traerá como consecuencia que el consumidor perciba el producto final más caro que el año pasado aún con buenas promociones a la vista», añade Rodríguez.

Participación masiva
Desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) también apuntan a una participación masiva en esta jornada de descuentos. Así, concluye que una gran mayoría de consumidores ,un 77%, «se ha dejado seducir por la machacona publicidad de las marcas y los comercios y tiene pensado comprar algo durante los próximos días». La cifra contrasta con la del año pasado donde solo un 30% de los consumidores tenía intención de gastar en compras.

El sector estrella de este año será el de moda, calzado y complementos: un 65% de quienes comprarán algo señalan este tipo de productos. Le siguen los productos de electrónica (50% de los compradores), los juguetes (30%) y el pequeño electrodoméstico (25%). También serán frecuentes las compras en hogar, muebles y decoración (19%), material deportivo (17%) y alimentación (16%), adelantando así muchas compras navideñas.

«Las ganas de celebrar las fiestas de una forma más tradicional y la perspectiva de que quizá se recuperarán algunas restricciones, apuntan efectivamente a una recuperación del consumo. En este sentido, hay que tener en cuenta que gran parte del consumo realizado en estas fechas está asociado a reuniones sociales que van a poder volver a producirse», concluye Rey.

El pequeño comercio, en desventaja
Esta campaña de grandes descuentos, a pesar de incentivar el consumo, no encuentra la aprobación total del pequeño comercio por su desventaja con respecto a las grandes superficies. «Somos escépticos con campañas basadas únicamente en descuentos. Es muy difícil que los pequeños comercios puedan competir en precios. Sobre todo cuando su competitividad se basa en otro atributos como la especialización», explica a ABC Julián Ruiz, secretario general de la confederación española de comercio.

Una de las razones principales por las que no apoyan del todo el Black Friday es la duración de las rebajas, ya que si antes duraba un día concreto, ahora se extiende durante varios días e incluso semanas. Lo mismo ocurre con las rebajas, que desde su liberalización en 2012 permite a las empresas a realizar descuentos durante todo el año. «Esto al final resulta insostenible. Más si cabe con unos márgenes muy reducidos por los altos costes», afirma Ruiz.

En el otro lado están las grandes superficies, que aprovechan este día para facturar más y tener mayor tesorería. Desde la patronal de las grandes empresas Anged, donde están representadas empresas como El Corte Inglés, Ikea y Mediamarkt, admiten que tienen «sensaciones positivas» este año. Un optimismo que viene sobre todo porque este año las tiendas podrán funcionar «con plena normalidad» y no con las restricciones que vivieron el pasado año.

En cuanto al posible desabastecimiento, las grandes empresas afirman que han hecho los deberes y que habrá una «campaña normal», aunque sí confiesan que podría haber «problemas puntuales». Aun así, esperan que el ahorro embalsado por la pandemia dinamice el consumo y confían en que los sectores que peor lo han pasado en la pandemia, como el textil y el calzado, «tengan un buen momento».