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España queda fuera de la gran iniciativa de EE.UU. contra los ciberataques

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España ha quedado fuera de la gran iniciativa de la Casa Blanca contra el ciberchantaje, que es un problema de seguridad al alza con costes millonarios. El Consejo de Seguridad Nacional de la presidencia estadounidense ha citado de forma virtual este miércoles y jueves a representantes de 30 países para coordinarse frente a ese creciente problema, que ocurre cuando un programa toma el control del sistema o dispositivo al que infecta, y pide una recompensa para devolver el control a su dueño.

Los pagos por ciberchantaje superaron los 400 millones de dólares (unos 350 millones de euros)
a nivel mundial en 2020
, según la Casa Blanca.

No es que España sea ajena a esos problemas cibernéticos. A raíz de un ciberataque de esa índole sufrido el 9 de junio de este año en el Ministerio de Trabajo, el gobierno español tuvo que desembolsar 2,1 millones de euros para solucionar sus desperfectos. Aun así, el Gobierno de España no está en la lista de invitados para coordinar iniciativas conjuntas que el Consejo de Seguridad Nacional estadounidense reveló el martes en una llamada con periodistas. Este problema de la ciberseguridad es tan grave que el director del FBI, Christopher Wray, lo ha comparado a la amenaza del terrorismo yihadista.

Los países representados en esa nueva iniciativa, según la Casa Blanca, son: Australia, Brasil, Bulgaria, Canadá, República Checa, República Dominicana, Estonia, Francia, Alemania, India, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Kenia, Lituania, México, Países Bajos, Nueva Zelanda, Nigeria, Polonia, República de Corea, Rumania, Singapur, Sudáfrica, Suecia, Suiza, Ucrania, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido.

Cierto es que tiene presencia también la Unión Europea, pero a pesar de ello otros países miembros, tanto de la UE como de la OTAN, como Francia o Alemania, han sido invitados a título particular. Estos países de beneficiarán de la inteligencia y la tecnología que el aparato de seguridad estadounidense tiene a su disposición.

«Sólo aliados estrechos»
Preguntado por las ausencias, un funcionario de la Casa Blanca dijo el martes que quienes participan «son sólo aliados estrechos». «Hay una serie de razones por las que se invitó a participar a determinados países, incluida la agenda, la disponibilidad de socios y las consideraciones logísticas. Pero lo más importante es que este no es nuestro primer encuentro internacional, y no será el último. Y los países que participan son solo aliados estrechos», dijo esa fuente, que pidió anonimato.

EE.UU. ha padecido varios ataques de ciberchantaje, o «ransomware», como se denomina en inglés, en meses recientes. Colonial, el operador de un oleoducto que va de Texas hasta Nueva Jersey, tuvo que cerrar en mayo, lo que produjo escasez y colas en gasolineras. En junio, JBS, la primera productora de carne en el mundo, se vio forzada a cerrar temporalmente sus plantas en EE.UU., Canadá y Australia. Un mes después, un millar de empresas de todo el mundo, incluida España, se vieron afectadas por un ataque contra Kaseya, una empresa de software.

La ausencia en este foro de España, que tradicionalmente ha sido un estrecho socio de Washington, se suma a meses de desencuentros por la negativa del ejecutivo de Pedro Sánchez de firmar comunicados de condena a las dictaduras cubana y venezolana
promovidos desde EE.UU. La semana pasada, un destacado senador demócrata acusó a Sánchez de estar «fuera de la democracia y los derechos humanos» por su política latinoamericana.

Esta iniciativa cibernética es además un proyecto defendido por Biden, que surge de la inquietud por el aumento de ciberataques que se debatió en una reciente reunión del G-7. Este diario pidió ayer a la Casa Blanca que detallara las razones de la ausencia de España. La respuesta fue: «Esta reunión es la primera de muchas conversaciones entre socios internacionales que participan esta semana y más allá. No significa que los países señalados que participan sean los únicos con los que trabajaremos en los esfuerzos contra el ciberchantaje».

Presión a Rusia y China
El mismo funcionario mencionado antes dijo que uno de los criterios prioritarios era l

ograr apoyos para presionar a Rusia y China a que hagan más para prevenir y combatir este problema de la ciberseguridad: «Hemos trabajado con aliados y socios para responsabilizar a estados concretos por actividades cibernéticas maliciosas, como lo demuestra el apoyo internacional que hemos tenido al atribuir esos ataques a Rusia y China».

Tradicionalmente esos chantajes los hacen grupos de ‘hackers’ o piratas informáticos, a los que es difícil localizar, pero la Casa Blanca ha ubicado ataques recientes en Rusia y China, y ha pedido a ambos regímenes que tomen medidas y hagan que los responsables rindan cuentas. De momento, ninguno de ambos regímenes ha hecho nada.

El funcionario antes mencionado añade que «si bien EE.UU. está organizando este encuentro, no lo vemos únicamente como una iniciativa estadounidense… Muchos gobiernos han sido indispensables en la organización de la reunión y, en particular, ha habido países que se han ofrecido como voluntarios para dirigir y organizar debates temáticos específicos».

India, de hecho, moderará el debate sobre resistencia frente a ciberataques; Australia sobre disrupción de sus redes; Reino Unido sobre criptomonedas, y Alemania sobre diplomacia.