Inicio Nacional Bruselas empuja para alcanzar el Pacto para la Migración en 2022

Bruselas empuja para alcanzar el Pacto para la Migración en 2022

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España, como país de frontera con terceros estados, sería uno de los estados más favorecidos por el Pacto Europeo para la Migración ya que obtendría mayor ayuda europea y vería rebajada la presión de los expatriados.

No es una tarea fácil puesto que el expresidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, lo intentó sin éxito en 2016. Pero Schinas cree que ahora sí hay posibilidades de lograr un acuerdo no solo por los ataques migratorios lanzados por Marruecos, Turquía y Bielorrusia o la crisis de Afganistán recuerdan periódicamente la necesidad de alcanzar un acuerdo, sino porque el objetivo no será esta vez pactar cuotas y relocalizaciones obligadas, como sucedió en 2016.

El pacto que busca ahora Bruselas pretende actuar en tres niveles. El primero tiene una dimensión exterior y se basa en el establecimiento de acuerdos con países de origen y tránsito de migrantes. «Trabajar con esos gobiernos, ayudarles a mejorar las condiciones de vida de su gente, con dinero, becas, visados, preferencias comerciales…», explica Schinas. El segundo nivel sería construir un Frontex mucho más fuerte y con amplios medios que vayan desde barcos a helicópteros, así como el establecimiento de procedimientos de asilo uniformes y coordinados.

«Europa necesita un sistema de protección de sus fronteras exteriores. Es injusto dejar a los países de primera línea gestionarlas. Se debe hacer todos juntos», justifica. Tras esta construcción exterior y en la frontera, llegaría el tercer nivel basado en el reparto de migrantes, con la perspectiva de que existirá mucha menos presión gracias a la actuación en los dos primeros frentes. «A lo mejor las cuotas no son ni necesarias», cree el vicepresidente europeo.

De momento ningún estado se ha opuesto frontalmente a este pacto pero todos trasladan sus líneas rojas. «España y los del Sur aceptan el sistema pero quieren tener la certeza de que se producirá la solidaridad que necesitan. Hungría y Polonia rechazan que Bruselas les obligue a asumir relocalizaciones. Estamos preparando una zona de aterrizaje donde nos podremos encontrar», asevera.