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Trump anuncia que otros cinco países se sumarán a los acuerdos de EAU y Baréin con Israel

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Donald Trump saludó este martes el «amanecer de un nuevo Oriente Próximo» durante la solemne ceremonia en que los representantes de Israel, Emiratos Árabes Unidos y Baréin firmaron un histórico acuerdo diplomático ante la columnata de la Casa Blanca. Momentos antes, el presidente estadounidense había avanzado que se están fraguando otros cinco acuerdos de paz de Israel con otras naciones árabes, sin dar más detalles.

El que se ha firmado este martes en la Casa Blanca es el primer acuerdo diplomático de Israel con una nación árabe desde el que se selló en este mismo lugar en 1994 con Jordania. Consciente de la importancia del momento, el presidente Trump dijo que la firma que presenció «cambia el curso de la historia». «Gracias al coraje de los líderes presentes, damos un gran paso hacia un futuro en el que personas de todas las religiones y orígenes puedan vivir juntas en paz y prosperidad», dijo Trump.

Por la parte israelí, participó el primer ministro Benjamín Netanyahu. Emiratos Árabes y a Bahrein optaron por no enviar a Washington a jefes de estado o de gobierno, y representaron a ambos sus ministros de Exteriores, Abdulá bin Zayed al Nahyan y Khalid bin Ahmed al Khalifa, respectivamente.

«Este día es crucial en la historia», dijo Netanyahu, que tomó la palabra tras Trump, desde el balcón de la columnata. «Vivimos un nuevo amanecer de paz», añadió. El representante de Emiratos le dio las gracias por «detener la anexión de los territorios palestinos». «Este es un cambio en el corazón de Oriente Próximo», añadió el emiratí.

Antes, Trump se vio en el Despacho Oval con los tres. A Netanyahu le dio una llave conmemorativa en color dorado. «Es la llave de la Casa Blanca», bromeó el presidente. El primer ministro israelí le respondió: «Usted tiene la llave al corazón del pueblo judío». Entonces, Trump predijo que «otros cinco países reconocerán pronto a Israel», sin detallar cuáles, aun ante las preguntas de los periodistas.

Como en 1994
A pesar la pandemia, la presidencia invitó a unas 700 personas que se agolparon en una mañana otoñal e inusualmente fría en el jardín de la Casa Blanca para presenciar la firma de los acuerdos, que tuvo lugar en una disposición idéntica a la ceremonia de 1994, cuando Bill Clinton organizó la firma del pacto entre el primer ministro israelí Isaac Rabin y el rey Hussein de Jordania, ambos ya fallecidos. Meses antes, en 1993, Clinton había invitado aquí a Rabin y al líder palestino Yasir Arafat, y ambos se estrecharon la mano tras firmar el acuerdo negociado en Oslo, que puso fin a la primera intifada.

El de ahora es un acuerdo en que los palestinos son meros espectadores, a los que Trump quiere forzar a sentarse de nuevo a la mesa de negociación, según dijo ayer en las bilaterales que tuvo con sus invitados en el Despacho Oval. La Autoridad Palestina, sin embargo, se ha retirado de cualquier diálogo por la intención de Israel de anexionarse gran parte de las colonias en Cisjordania, puesta entre paréntesis por este mismo acuerdo negociado ahora por la Casa Blanca con Emiratos primero y Bahrein después.

Desde que llegó a la Casa Blanca, Trump no sólo ha mantenido si no que ha intensificado notablemente el apoyo tradicional y bipartidista de EE.UU. al Estado judío. Por ejemplo, ha trasladado la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén, ciudad que reconoce como capital irrenunciable de Israel y ha dado visto bueno a la anexión plena de los Altos del Golán, ocupados en la guerra de los Seis Días de 1967.

De momento, Israel, fundado en 1948 como Estado judío, tiene acuerdos de paz con Egipto, Jordania y los dos estados del Golfo. Los acuerdos con Egipto y Jordania sí fueron de paz porque Israel llegó a estar en guerra con ambos. Los de ahora son acuerdos diplomáticos porque Israel dio ha estado en conflicto ni con Emiratos ni con Bahrein. Hasta hoy, como la mayoría de naciones árabes, ambos negaban la legitimidad del Estado judío.