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Johnson anuncia un plan radical para reactivar la economía tras la crisis provocada por el Covid-19

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Después del crack de 1929, el presidente estadounidense Franklin Roosevelt lanzó el llamado New Deal (Nuevo Acuerdo), un programa de inyección de dinero nunca antes visto para reactivar la economía y que incluía la construcción de infraestructuras en todo el país. Inspirado en el éxito de aquel proyecto, el primer ministro británico Boris Johnson anunció esta mañana un ambicioso plan de medidas económicas cuyo objetivo es remontar la crisis provocada por la pandemia del coronavirus, a través del consumo, la inversión y la generación de empleo.

En un discurso en la localidad de Dudley, Johnson aclaró que «no es comunista» y que por ello su intención es aprovechar esta crisis «para enfrentar los grandes desafíos no resueltos de este país», ya que «si algo nos ha enseñado la crisis del Covid-19, es que este país debe estar preparado para lo que pueda venir, y necesitamos poder movernos con niveles de energía y velocidad que no hemos necesitado por generaciones». Así, desveló un ambicioso plan de inversiones públicas que empezará con la inyección de cinco billones de libras (unos 5,4 billones de euros) que serán inyectados en infraestructura hospitalaria, viviendas, colegios, universidades, hospitales y otras obras de construcción de gran envergadura, como carreteras, cárceles y el tren de alta velocidad entre la capital y el norte del país. Además, Johnson, que detalló que su plan se basa en «construir, construir y construir», señaló que se pondrá en funcionamiento «un nuevo plan masivo« para la construcción de ciclovías, ante la urgente necesidad de disminuir la cantidad de personas que usan el transporte público y así evitar la propagación del coronavirus.

El programa, bautizado como «Proyecto velocidad» y cuya característica principal es que las obras pasarán por un proceso de aprobación rápida que dejará atrás los largos trámites burocráticos, según explicaron fuentes de Downing Street, entrará en vigencia en septiembre, después de que se hagan los cambios necesarios a las leyes de planificación, e incluye inversiones millonarias para mejorar la educación y la sanidad pública así como un transporte público más verde, con una partida de 1.500 millones de libras (1.600 millones de euros) destinada al mantenimiento de hospitales; más de 1.000 millones de libras (1.080 millones de euros) para reconstruir colegios y 100 millones de libras (107 millones de euros) para carreteras.

Johnson entonó un mea culpa por las críticas a su gestión de la emergencia diciendo: «Sé que hay muchas cosas en las que la gente dice que nos equivocamos, y le debemos esa discusión y esa honestidad a las decenas de miles de personas que murieron antes de tiempo y a las familias que han perdido seres queridos, y, por supuesto, debe haber tiempo para aprender las lecciones», pero reconoció que «también algunas cosas salieron bien, enfáticamente bien», y puso como ejemplo la instalación de un hospital en solo diez días, la inventiva de las compañías británicas que pusieron en marcha la fabricación de ventiladores, el estudio de la universidad de Oxford que concluyó que la dexametasona es un tratamiento efectivo para la enfermedad y el «esfuerzo» de su gobierno para permitir que más de ocho millones de personas conservaran su trabajo durante la crisis.

Pero el costo económico ha sido peor de lo esperado y la contracción económica es la más grave desde 1979. Sin embargo, el «premier» explicó que «no responderemos a esta crisis con lo que la gente llama austeridad», por lo que prometió cumplir sus promesas electorales de construir 40 hospitales nuevos, de reclutar 20.000 agentes de policía, y de conseguir un gran consenso entre partidos para construir un Reino Unido «más hermoso y totalmente independiente y autónomo por primera vez en 45 años: el lugar más atractivo para vivir, para invertir y para establecer una empresa». Según el primer ministro, estas serán «las reformas más radicales de nuestro sistema de planificación desde el final de la Segunda Guerra Mundial».